Casos

El primer taller se hizo donde peor estaba el ambiente.

Sector energético, división industrial. Programa de bienestar y clima laboral para dieciocho centros de cuatro líneas de negocio, con realidades y culturas muy distintas entre sí.

El punto de partida

El encargo llegó justo después de una huelga. El primer taller se celebró precisamente en ese centro: el conflicto se puso sobre la mesa como punto de partida, no se esquivó.

Trabajar el bienestar sin nombrar lo que acababa de ocurrir habría convertido el programa en un gesto vacío. Empezar por ahí fue lo que permitió que el resto de centros lo tomaran en serio.

El resultado

Los dieciocho centros completaron el programa. La valoración media de los participantes fue de 4,7 sobre 5, la más alta registrada en ese programa.

Programa diseñado y facilitado por mí, en colaboración con la consultora responsable del proyecto.

18

centros de trabajo

4

líneas de negocio

4,7

valoración media sobre 5

Otro caso · Sector industrial

El primer relevo ya se ha producido.

Una empresa industrial con plantilla estable y una dirección veterana. Varias de las personas que sostenían el negocio estaban en sus últimos años de carrera, y por debajo había diez mandos intermedios con oficio de sobra pero sin haber ejercido nunca la dirección.

El punto de partida

El encargo llegó como una petición de formación. Pero un curso de liderazgo no prepara a nadie para dirigir: en el mejor de los casos le da vocabulario. Lo que hacía falta era que esas catorce personas se vieran a sí mismas en el papel y lo practicaran mientras alguien las acompañaba.

Cómo se diseñó

Doce meses y dos ritmos en paralelo. Por un lado, talleres participativos donde el grupo trabaja seis competencias: comunicación, gestión emocional, trabajo en equipo, planificación, gestión del cambio, liderazgo. Por otro, dos sesiones individuales de coaching al mes para cada persona, donde se diseña cómo llevar al equipo, a la reunión del lunes o a la conversación que lleva semanas aplazando, los aprendizajes de los talleres.

El acompañamiento individual es lo que marca la diferencia. Sin él, la formación se olvida en tres semanas.

El resultado

Una de las personas participantes ha asumido ya un puesto de dirección, cubriendo el primero de los relevos previstos. Otras se suman al programa de continuidad para incorporarse a los órganos de gobierno este año y el siguiente.

La valoración media del programa por parte de los participantes fue de 4,9 sobre 5. Es un buen dato, pero el que importa es el anterior: el relevo que la empresa no tenía preparado ya ha empezado a producirse.

La mayoría de los proyectos no se pueden contar.

Trabajo con organizaciones que confían en la discreción, así que los casos de empresa solo se comparten bajo estricta confidencialidad. Si quieres conocer trabajos parecidos al tuyo, escríbeme y te cuento lo que puedo contar, sin nombres ni referencias: el caso, los éxitos y también los fracasos.